La primera obra que leí de Forsyth, sin saber ni siquiera que este autor era uno de los más leídos del mundo, fue Chacal. Se me agotarían los adjetivos para calificar semejante Triller. Extraordinario, de un ritmo endiablado, unos personajes, sobre todo los del asesino y el comisario, absolutamente creíbles. Una novela que ha dejado en ridículo a todas las versiones cinematográficas que de ella se han realizado, así como la copias que otros autores han intentado.
Sin embargo El Afgano, un éxito brutal de ventas, no se acerca a Chacal en nada. Ni siquiera en la idea original.
El Afgano no es una novela habitual de Forsyth, parece más bien un ensayo periodístico, un recopilatorio de artículos unidos con cierta habilidad para formar una historia con inicio, trama y fin. En muchos aspectos, decepcionante, pero en muchos otros, enriquecedora.
Es la historia de un agente británico, que gracias a su dominio del árabe, a su aspecto físico y a su preparación en los cuerpos de élite, consigue infiltrarse en Al-Qaeda con la finalidad de descubrir un macro atentado que prepara la organización. La idea es correcta, quizá poco original, pero da para un triller del tipo "Forsyth". Nada de eso.
Es, sin embargo, un manual excelente para conocer el porqué del odio visceral que en ciertos lugares de Oriente Medio, Arabia, Asia y África se tiene contra el mundo occidental. Una clase magistral de historia reciente, principalmente de la zona de Afganistán, y de cómo se originaron todos los grupos fanáticos que en la actualidad parecen tener al mundo contra las cuerdas.
El Afgano es una lección extraordinaria de historia, geografía y sociología. Una cátedra de documentación. Una forma amena de acercarnos a una realidad de la que sólo tenemos conocimiento por las desgracias que aparecen a diario en los noticiarios, y que sólo nos muestran nuestra visión del conflicto.
Ahora bien, quien se acerque a El Afgano esperando encontrar resquicios de Chacal, o de El cuarto protocolo (como se anuncia en la nota editorial), se llevará una gran decepción, porque los personajes son sosos, sin profundidad, sin diálogos, las situaciones algo predecibles, el ritmo cansino y lento, y el final, ... sin palabras. Lejos, muy lejos de El puño de Dios, El manifiesto Negro, Odessa (extraordinaria también), y el resto de obras de Forsyth.
A mí, cuando comprendí que lo que estaba leyendo no era lo que había esperado y me quité esa "presión" de la lectura, me fascinó.
Resumen del libro (editorial)
Frederick Forsyth, autor de bestsellers universales como Chacal o El cuarto protocolo, se adentra en los entresijos del terrorismo global de última generación - cuyo máximo exponente es Al-Qaeda- para presentarnos esta trepidante aventura protagonizada por un agente británico que se infiltrará en la organización. Su objetivo: desbaratar un terrible atentado. Un thriller de alta tensión que profundiza con exhaustividad y gran pulso narrativo en los secretos más bien guardados del terrorismo integrista.
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