Comprendo que vivimos en sociedad, formando grandes grupos, con ciudades donde se hacina la población. Y también comprendo que, para hacer que la convivencia sea posible, son necesarias las normas y las leyes, con el montón de restricciones y de prohibiciones que llevan aparejadas.
Pero lamento constatar una evolución general hacia posturas conservadoras en exceso. Ya tengo cierta edad y compruebo que los mismos que hace varias décadas se dedicaban a manchar las paredes con aquel romántico lema de "prohibido prohibir" se dedican ahora, cómodamente instalados en sus despachos oficiales y pisando moqueta, a prohibirnos todo lo que pueden (y no me refiero a Sabina precisamente).
Es la tónica general en el mundo entero. No hace mucho nos enteramos de que en Irán prohibieron la música occidental "por el bien de la población", porque naturalmente, esto siempre se hace "por nuestro bien", aunque nadie nos consulte. Desde La Habana se pregunta una compañera bloguera ¿Queda algo por prohibir? y en Arabia Saudí está prohibido conducir vehículos a las mujeres.
Personalmente, siempre he defendido que la prohibición de conductas indeseables suele solucionar pocas cosas (ni la cárcel, ni la cadena perpetua ni la pena de muerte ha demostrado eficacia suficiente). Prefiero utilizar el sistema opuesto: incentivar las conductas deseables, premiar en lugar de sancionar, pero esto es otra historia.
La recopilación de las imágenes que siguen a continuación es un simple ejercicio humorístico para demostrar el gusto que tiene la gente por prohibir todo lo que puede (una veces con más razón que otras):
El autor del siguiente cartel prohibe dos conductas similares y amenaza con dos penas muy diferentes, a cual peor.
Como decía, por norma general no soy amigo de las prohibiciones, pero en este caso estoy seguro que la cumpliría aunque no estuviese el cartel.
Está claro, todos aquellos que no sepan leer pues que lean que deben consultar en Boletería
Todos sabemos que a la hora de conducir es importante mantenerse atento, pero viendo imágenes como esta uno piensa si se habrán tomado todas las precauciones posibles.
No me imagino a nadie bebiendo agua de un urinario … de todas formas el cartel avisa de que “es peligroso“. En este cartel no podemos leer nada, pero es muy gráfico. Está dirigido a los amos o dueños de las mascotas, así que tienes una de ellas, no te olvides de portar tu bolsa y una pinza (opcional) cuando lo saques a pasear.
Algunos carteles, como el siguiente, contienen una lamentable asociación de términos que resulta incluso discriminatoria:
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